Desarrollar desde cero.
Antes de poner a la venta una aplicación así, habría que desarrollar y probar recetas, calcular los ingredientes para cada tamaño, armar la cuenta de costos y precios, organizar pedidos y producción, producir las fotos, construir las pantallas y adaptar todo al celular.
Un proyecto de ese tamaño cuesta algunos miles de dólares con repostero, fotógrafo y programador — y meses de espera. Mientras tanto, la Navidad pasa.




























































